martes, 12 de mayo de 2009

CALLAR EL VIENTO

Cuando pasaba la lluvia el olor del asfalto era nuevo para mi, corrían los primeros años de la década de los ´70, el campo, las flores en el patio de mi casa, el aljibe con agua lluvia, la letrina en el patio trasero, las matas de rulo y guineos, las de café y las de gandules, parecían tan grandes a mis ojos, como los pinos que miro hoy y me parecen tan grandes, que grande son las cosas cuando somos pequeños, que pequeño es el mundo cuando somos grandes, la oscuridad no me da miedo, pero debo admitir que hoy tengo miedo y no esta oscuro, pero siento miedo, hoy tengo ganas de llamar a mi ex esposa y expresarle que me siento muy orgulloso de haberla escogido para que fuera mi esposa y la madre de mis hijos, llamar a mis hijos y decirles cuanto los quiero y cuanto quiero que quieran a su madre, que la cuiden porque ella es muy buena persona y esto no significa de modo alguno que quisiera volver a estar con ella o que ella este con migo, no de ninguna manera. Lo que pasa es que ella es abogada y hoy que siento miedo, no siento miedo por mi, siento miedo por ella, tal vez sea difícil que me entiendan, pero es que hoy he visto el video de un abogado Guatemalteco que fue asesinado por ser abogado, por investigar y denunciar lo que por su oficio tenia que investigar y denunciar, por que si callaba hasta las rocas iban a hablar y el lo sabia. Así que tengo mucho miedo cuando pienso que tan lejos estamos de ver que esto le pase a uno de los nuestros y tengo miedo porque no encuentro que hacer, no he querido terminar de leer el libro “Mazurca para dos muertos”, hoy no, hoy solo quiero escribir del miedo que tengo y que alguien sepa un día que cuando un hecho como este ocurre, nos toca a todos tratar de decir que lamentamos que se imponga la fuerza a la razón, el poder gubernamental al poder de Dios, ese mismo Dios que le dijo a Moisés diles que digo yo que “No mataran”. Hoy el gobierno de Guatemala ha pretendido callar una voz que les gritaba:” ladrones, corruptos, lavadores de fortuna del narcotráfico”, pero el viento ha traído hasta mi la voz que me dice que la escuche y cada vez suena mas fuerte en mis oídos diciéndome que no callara jamás, que ya basta de callar, hoy han pretendido callar una voz cortando la garganta que le proporcionaba el aire, pero el viento esta gritando hacia el Norte, el Sur, el Este y el Oeste y cada vez grita mas fuerte que no debemos callar y que si callamos el mas fuerte gritara. En honor al licenciado Rodrigo Rosenberg, asesinado el 10/5/ 09 en Guatemala.

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