La música siempre ha sido un buen pretexto, para grandes causas ciudadanas, escudo de armas sonoras para una comprometida presencia de reclamos pacíficos y corazón lúdico, al mismo tiempo.El mejor paradigma que se recuerde fue Woodstock, que el próximo 15 de Agosto, cumplirá 40 años; aquellos tres días de paz amor y música luego fueron filmados por Michael Wadleihg y editado por el mismo Martin Scorsese, ganaría el Oscar al mejor documental, en 1970.( El programa de Jazzoamnia, de Quisqueya FM,-96.1- todos los domingos a las 7 PM, también hizo una emisión radiofónica especial, titulada : Jazzomanìa por los Haitises, el pasado domingo 19 de Julio )...De Música o Rock por los Haitises, me interesa como evento, no solo su forma organizativa, de modo particular, sino su significación ciudadana, especialmente porque fue organizado por los jóvenes latidos de una sociedad en la que parecía que los jóvenes inconformistas no existían, revela además un naciente liderazgo juvenil con formas de lucha inteligente, adaptadasa los instrumentos de su época.20 cantantes, 110 músicos, 15 técnicos de para el área de sonido e imágenes, más de 20 presentadores y entre ellos y ellas, Naslha Bogaert, haciendo floreos en la tarima entre vozy esbeltez, como cualquier chica Hollywood...En la Plaza de España, llena hasta más no poder, se ha visto una pacífica manifestación ecológica llena de símbolos y significaciones...Haciendo uso de un ejercicio democrático, los jóvenes organizadores han dado un ejemplo societal : es posible que una manifestación ciudadana pacifica, tenga espacio y simboliceel sentir de ciudadanas y ciudadanos, ante un tema crucial en la República Dominicana del siglo XXI : la defensa de los recursos naturales insulares...El rechazo por grandes grupos de la población de la instalación de una cementera en los Haitises, próximo a un parque nacional que se sitúa entre Sabana de la Mar y Monte Plata, quizás no mueva al poder a mucha reflexión, pero un análisis frío de la situación revela que estas expresiones hoy pueden ser por los Haitises, mañana podrían ser por los abusos en los recibos la energía eléctrica, que conste y que se tome nota.Mientras el ambiente del concierto era transmitido por radio, de modo accidental, un cielo feroz y oscuro amenazaba con dejar un universo de lluvia desbordado y feliz, balada grìs para una tarde de rock y bulla animada. Amenazas no cumplida, apenas unas gotitas saltarinas, complicidad y juego húmedo de la naturaleza...Como parte culminante del concierto, la tarea juvenil incluía una larga caminata desde Gonzalo, lugar del campamento y vigilia, hasta la misma Plaza de España, en medio del concierto.Chicas y chicos, llegaron como cansados héroes de batalla ecológica, aún no ganada.Ellos y ellas fueron protagónicos, se abrieron paso entre la multitud con gallardía risueña, habían cumplido con loable deber ciudadano: defender palmo a palmo, lo que queda de esta media isla, asumir con valor y brío juvenil las faenas reivindicadoras que su tiempo le imponen...El aplauso fue estremecedor, los vítores eran prolongados, mientras la noche alegre acunaba colores más oscuros, para borrar los tonos grises de la lluvia perdona vidas...Al otro lado de la Plaza de España, hacia las Ruinas de San Francisco de Asís, el son popular de la zona colonial, llamaba discreto a su flanco, la manifestación por los Haitises, había concluido y un mar de gente, alucinada, se fue a bailar, como tenía que ser...

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